miércoles, 6 de noviembre de 2013


Augusto Enríquez 
y la Sinfónica Nacional: 
alto vuelo en el “Heredia”

M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

Fotos: Jorge Luis Guibert García

Santiago de Cuba, noviembre 6.- Como de factura exquisita por las interpretaciones, el repertorio y la ejecución instrumental, puede calificarse el concierto Te doy una canción, ofrecido por el cantante Augusto Enríquez y la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), conducida por el maestro Enrique Pérez Mesa, anoche en el Teatro Heredia de esta ciudad.

En la velada, Augusto y la OSN salieron triunfadores ante el reto que significó la lluvia toda la tarde, y por la noche el clásico de la pelota cubana: el partido de béisbol entre los equipos “Industriales”, de La Habana, y el local “Santiago de Cuba”, solo a un centenar de metros del “Heredia”.

Lo precedente lo corrobora la asistencia considerablemente numerosa de público al recinto teatral en la Avenida de las Américas, para disfrutar del concierto, o sea de las 16 canciones del programa, creaciones todas con la firma del internacionalmente famoso compositor e intérprete, Silvio Rodríguez.

Cada vocalización de Augusto Enríquez, respaldada por la excelencia del sonido de la OSN, fue aplaudida enfáticamente, y muchas veces con el auditorio de pie.

“Mariposas”, “Unicornio”, “Mi lecho está tendido”, “En el claro de la luna”, “Fronteras”, “El problema”, “Historia de las sillas” y “El necio”, conformaron la primera parte de la velada.

El segmento final del concierto fue con “Óleo de mujer con sombrero”, “Réquiem”, “Pequeña serenata diurna”, “En mi calle”, “Oh, melancolía”, “La gota de rocío”, “Te doy una canción” y “En el jardín de la noche”.

Mucho tuvieron que ver en el calificativo de exquisito dado a la velada, los arreglos de Víctor “Pucho” López, Demetrio Muñiz, Jorge Aragón (hijo) y Miguel Núñez, y la intervención de los músicos invitados Raúl Verdecia Gallardo (guitarra) y Alfonso Jesús Peña Álvarez, en el sonido.

Un renglón aparte mereció el respaldo vocal del coro mixto de la vecina provincia de Guantánamo, agrupación que gentilmente vino hasta aquí, pues las dotaciones corales principales de aquí están de gira.

Tanto Enríquez como el maestro Pérez Mesa agradecieron el calor humano mostrado por los santiagueros en el “Heredia”.

La presentación anoche de “Te doy una canción” en Santiago de Cuba es parte de la gira nacional que Augusto Enríquez y la OSN comenzaron el domingo pasado en Guantánamo y que continuará todo noviembre con actuaciones en los teatros Bayamo, provincia Granma, el jueves 7; “Eddy Suñol”, en Holguín, el sábado 9; “Las Tunas”, el lunes 11, “Principal”, en Camagüey, el miércoles 13; “Principal”, en Ciego de Ávila, el viernes 15; el “Camilo Cienfuegos”, en Santa Clara, el domingo 17; el “Cárdenas”, en Matanzas, el 21, y el “Praga”, en Pinar del Río, el sábado 23 de noviembre.


martes, 5 de noviembre de 2013



En el reparto Sueño, en Santiago de Cuba 

LA COMUNIDAD Y LOS ARTISTAS POR LA
LIBERTAD DE LOS HÉROES ANTITERRORISTAS

M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

Santiago de Cuba, noviembre 5.- El clamor mundial por la libertad de los cuatro antiterroristas cubanos presos injustamente en los Estados Unidos tendrá una nueva página esta noche en el reparto Sueño, en esta ciudad.
El reclamo estará a cargo de la comunidad, en calle L, e integrantes del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, quienes celebrarán una velada política y cultural, para exigir al gobierno norteamericano, la libertad de los cuatro Héroes cubanos que permanecen en cárceles estadounidenses.
Luis Rodolfo Díaz Calzado, secretario del Comité del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la Zona 183, en el Consejo Popular Sueño, explicó que esta noche, como parte de las actividades que en todos los continentes se realizan el día 5 de cada mes, en este perímetro de la ciudad de Santiago de Cuba la población y los artistas efectuarán un acto masivo.
Artes Escénicas tiene su sede provincial precisamente en calle L del reparto Sueño, en la urbe santiaguera, y sus integrantes anunciaron que se sumarán a la manifestación popular para exigir la libertad de los antiterroristas cubanos.
Antonio Lozada, presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), en la zona de Sueño, uno de los barrios más populosos de la ciudad, también expresó que los miembros de la ACRC participarán en la celebración.
“Nosotros, teniendo en cuenta el llamado que ha hecho la máxima dirección de la Revolución y del PCC, para demostrarle al mundo la injusticia que aplica el gobierno norteamericano al mantener presos a los antiterroristas cubanos, se ha convocado a este acto político y cultural”, señaló Díaz Calzado, y agregó:  
“Esta noche nos reuniremos los cederistas (miembros de los Comités de Defensa de la Revolución en cada cuadra), las federadas (féminas pertenecientes a la Federación de Mujeres Cubanas), los combatientes de la ACRC, y el pueblo en general, junto con los artistas del Consejo de las Artes Escénicas, para demostrar al mundo desde nuestro barrio, que nuestros hermanos: los cuatro Héroes prisioneros del Imperio yanqui, no están aislados ni se encuentran solos en esta batalla por su libertad.
“Gerardo, Antonio, Fernando y Ramón --porque ya René está de regreso en la Patria-- tienen todo el apoyo de nuestro pueblo; de la máxima dirección del PCC y de nuestro gobierno, y estamos convencidos, como dijo Fidel, que la verdad se impondrá y que más temprano que tarde, nuestros Héroes también regresarán a Cuba.”
Reconoció Díaz Calzado “que ya el mundo, al margen del cerco mediático del imperialismo yanqui hacia nuestro país, se ha percatado de la injusticia de mantener encarcelados a esos patriotas, que en ningún momento fueron a Estados Unidos a espiar al gobierno sino a defender tanto al pueblo cubano como norteamericano, del terrorismo de la mafia contrarrevolucionaria de Miami, que le ha provocado a Cuba miles de muertos y lesionados”.
De la zona donde tendrá lugar la velada asistirán integrantes de más de 10 CDR, aunque otros CDR de Zonas vecinas del reparto Sueño, alistaban su participación en el acto.



lunes, 4 de noviembre de 2013

Si no hubiese existido Silvio Rodríguez 
mi vida artística fuera otra” 
dijo Augusto Enríquez

M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

Santiago de Cuba, noviembre 4.- “Yo siempre digo que de no existir Silvio mi vida hubiese sido otra como artista, pues la obra de él fue la que me hizo agarrar la guitarra y tratar de poner acordes más difíciles; de cantar canciones y entenderlas en mi adolescencia”, expresó el popular intérprete Augusto Enriquez, poco después de llegar a esta urbe, procedente de la vecina ciudad de Guantánamo.
Augusto y la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección del maestro Enrique Pérez Mesa, se presentarán mañana en el Teatro Heredia, a las 20:00 horas, como parte de una gira nacional con el espectáculo Te doy una canción, que incluye solo 16 canciones del cantautor Silvio Rodríguez.
“Siento una satisfacción inmensa por estar en Santiago de Cuba, ciudad a la que me ata recuerdos y cosas bellas de mi infancia, mi adolescencia y mi juventud…”, dijo Augusto.
El cantante agregó que cuando entendió disponer de la madurez suficiente, le propuse al Ministerio de Cultura, al Instituto de la Música y la casa productora  Colibrí “esto en lo que he estado trabajando cuatro años, que es una trilogía de discos, con la obra de Silvio”. Y apuntó:
“Me vi con este material en la mano… no importa quién lo cante; importa el amor, la profesionalidad de los orquestadores, de los músicos que fueron a grabar e hicieron este trabajo.
“Yo soy un amante de las obra de Silvio y por supuesto la conozco bastante bien. Porque no toda la obra de Silvio se conoce. El compone casi todos los días. Y fue muy difícil decidir, escoger los temas, como dice el maestro Leo Brouwer en las notas discográficas.”
Enriquez destacó el hecho de tener el respaldo de la Sinfónica Nacional, orquesta que calificó como insignia de la música cubana y una agrupación maravillosa.
El maestro Enrique Pérez Mesa dijo: “Es un privilegio para la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) poder reafirmar la obra de un gran cantautor cubano como lo es Silvio Rodríguez, en este caso de la mano y de la voz de un cantante del ámbito popular, Augusto Enríquez.
“Todo el mundo sabe lo difícil que es interpretar a Silvio, y sobre todo cuando son 16 canciones, cada una con un mensaje diferente. Y yo creo que ahí está el talento y la vocación de Augusto, sobre todo a la hora de escoger los temas. Hay canciones de Silvio, que yo no conocía, y el público tendrá la oportunidad de ver que son maravillosas.”
La gira de la OSN y el intérprete Augusto Enriquez comenzó el fin de semana pasado por Guantánamo, donde el éxito fue total, en opinión del maestro Pérez Mesa.
Los artistas fueron recibidos alrededor del mediodía de hoy en el Teatro Heredia, en la Avenida de las Américas de Santiago de Cuba, por directivos y trabajadores del recinto.
“Esta bienvenida nos reiteró el cariño con que siempre nos acoge la tierra santiaguera”, expresó el Director de la OSN, quien señaló:
“Espero que el programa cumpla con todas las expectativas y la vieja generación va a recordar y la nueva generación se percatará de la vigencia de los temas de Silvio Rodríguez.”






domingo, 3 de noviembre de 2013

Continúa Simposio de Escultura

Domingo para escultores 
en Santiago de Cuba  


M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

Santiago de Cuba, noviembre 3.-  Los artistas participantes en el II Simposio de Escultura René Valdés Cedeño recorrerán hoy domingo las instalaciones del Taller Caguayo, en Dos Caminos de San Luis, y los sitios donde serán emplazadas en esta ciudad, las obras de los proyectos seleccionados.

Martí Crece, de Lescay, en Paseo Martí y Av. de los Libertadores
El Taller Caguayo, donde los escultores materializarán sus creaciones, es la instalación más formidable y mejor dotada en Cuba para el trabajo de la escultura monumental y está en las inmediaciones del poblado de Dos Caminos de San Luis, a unos 20 kilómetros en el norte de Santiago de Cuba.

Hoy, los artistas visitarán en la ciudad los emplazamientos donde se colocarán las obras escultóricas, una vez terminadas.   

Los lugares escogidos por los organizadores del Simposio para colocar las esculturas en el perímetro urbano santiaguero, son la Alameda Michaelsen, frente a la rada de la ciudad; calle 17 y Avenida Manduley y calle 3 y Avenida Manduley, en el reparto de Vista Alegre; el entorno del reparto ubicado en las Alturas de Versalles; la intersección con la carretera hacia el sur de la urbe, en la entrada del reparto Versalles, y áreas del parque histórico Abel Santamaría, en Avenida de los Libertadores y calle Trinidad.

Cuando se materializaba el Monumento a Lam
También, el Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, la bifurcación que forman la Autopista Nacional y la carretera hacia El Caney; el jardín del edificio Turquino, en la Avenida Victoriano Garzón, y las Alturas de Quintero aparecen en la relación de los lugares para las esculturas por emplazar.

El Comité Organizador del encuentro tiene como presidente a Julio César Carmenate Laugart, al frente del CODEMA (Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria y Ambiental) en Santiago de Cuba; en la coordinación general, a Alberto Lescay y Saily Rivas; en el aseguramiento y producción general, a Juan Luis Fajardo; el proyectista es el arquitecto Miguel Roig; el productor del Taller, Héctor Matos; la promoción es de Patricia Aportela; los asesores son Fernando Yero, en el área de metales, y Juan Rams, en el mármol, todo con la producción de Alexis Fajardo.

Monumento a Abel, la última obra de René Valdés
El Simposio de Escultura es auspiciado anualmente en esta ciudad, por el Poder Popular (Gobierno), Caguayo (Fundación para las Artes Monumentales y Aplicadas, presidida por Alberto Lescay) y el CODEMA, y tiene como instituciones relacionadas a la Dirección Provincial de Cultura, el Consejo Provincial de las Artes Plásticas, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Taller Cultural Luis Díaz Oduardo, y el Instituto de Planificación Física. 

sábado, 2 de noviembre de 2013

Simposio de Escultura en Santiago de Cuba

Distinguen a personalidades  en apertura 
de II Simposio de Escultura René Valdés

Texto y foto: M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

Julia Valdés y Tomás Lara agradecieron el homenaje
Santiago de Cuba, noviembre 2.- La Asamblea Municipal del Poder Popular, en nombre del pueblo santiaguero, galardonó a los artistas Julia Valdés Borrero y Tomás Lara Franquis como Hijo Ilustre y Visitante Distinguido, respectivamente, en la apertura oficial del II Simposio de Escultura René Valdés.
La ceremonia tuvo lugar en el Salón de los Espejos de la sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular, que estuvo presidida por Lázaro Expósito Canto y Reinaldo García Zapata, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y primer secretario del PCC en esta provincia, y presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, respectivamente.
Tanto Valdés Borrero como Lara Franquis recibieron las distinciones de manos de Raúl Fornés Valenciano, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Santiago de Cuba, quien destacó la contribución de ambos creadores al arte visual y la cultura cubanos.
Los dos artistas, en especial Julia, hija del escultor René Valdés Cedeño (La Habana 1916-Santiago de Cuba, 1976) agradecieron los galardones y expresaron la emoción que sentía al ser distinguidos por el pueblo santiaguero.
René Valdés Cedeño fue un destacado escultor, graduado en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de San Alejandro, en Las Habana, quien posteriormente vino a Santiago de Cuba, fue Secretario y director de la Escuela Provincial de Arte de Oriente, en los años 50, y profesor de la Escuela de Bellas Artes de Oriente en 1961.
Julio César Carmenate, presidente del CODEMA en Santiago de Cuba, dio la bienvenida a los participantes en la reunión de escultores y dejó abierto, oficialmente, el encuentro.
Precisamente, el logotipo del Simposio que lleva el nombre de Valdés Cedeño, “esta inspirado en la última obra que este legara a Cuba: la escultura-fuente del Parque Histórico Abel Santamaría, en esta ciudad.
Minutos después, el Premio Crecemos, que otorga la Fundación Caguayo, fue otorgado a dos artistas de la plástica de un largo historial y trayectoria destacada: Mario Trenard Sayazo y Marta Mosquera Rosell.
Luego de que la poeta Teresa Melo fundamentara el Premio, el presidente fundador de “Caguayo”, el escultor Alberto Lescay, entregó a los homenajeados la estatuilla que simboliza el galardón: una reproducción a pequeña escala del “Martí Crece”, obra del propio Lescay, emplazada en el parque que corona la intersección del Paseo Martí y la Avenida de los Libertadores.
Igualmente, Mosquera y Trenard agradecieron el gesto de “Caguayo”, por lo que representa para ellos –dijeron- que su labor artística sea reconocida por una institución de tanto prestigio.
El II Simposio de Escultura René Valdés se extenderá hasta el 1. de diciembre de 2013 y cuando finalice, le dejará a la ciudad de Santiago de Cuba 11 figuras escultóricas, en igual número de emplazamientos.
Para materializar los 11 proyectos, los artistas invitados son Mario Trenard y Carlos Parra, de Santiago de Cuba; Rafael Consuegra, José Villa, Ramón Casas, Pedro Pulido, Jorge Romero, Julio César Pérez y Enrique Angulo, de La Habana; Luis Silva, de Holguín, y José M. Díaz, Mayim-B, de Pinar del Rio.
Documentos del evento señalan que los reconocidos escultores trabajarán durante todo el mes (noviembre) en los proyectos, acompañados de sus asistentes.
Agregan que Yoshida Mitsumasa, artista japonés, estará presente con su obra “Se desliza II”, realizada por él en La Habana, en los días posteriores al “Sandy”, aunque para ese momento ya había sido pospuesto el II Simposio que hoy tiene lugar en Santiago de Cuba.
Otros invitados especiales son Tomás Lara, presidente nacional del CODEMA, quien obsequió un cuadro a la dirección del PCC en la provincia; Julia Valdés Borrero, el artista norteamericano Melvin Edwards…    
     

viernes, 1 de noviembre de 2013

Primer aniversaro de la muerte de célebre bailarín y coreógrafo cubano



Un año sin el maestro 
Eduardo Rivero Walker

Texto y foto: M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

En su hogar, en Santiago de Cuba, al cumplir 75 años
Santiago de Cuba, noviembre 1.- Los santiagueros aún sin levantarse completamente del “Sandy”, recibieron seis días después otro golpe terrible: el 1 de noviembre dejó de existir el maestro Eduardo Rivero Walker (La Habana, 1936-Santiago de Cuba, 2012). Excelente bailarín y coreógrafo reconocido en el mundo, había participado en la fundación del Conjunto Nacional de Danza Moderna (hoy Danza Contemporánea) y además estrenó diversas obras de relieve internacional. Pero su tarea más abarcadora fue asumir la dirección de Teatro de la Danza del Caribe y dotar a esta ciudad de una compañía, que elevó la danza a planos estelares.
En La Habana, donde vino al mundo el 13 de octubre de 1936, Rivero inició estudios de ballet en los años cincuenta, en el Conservatorio Municipal de La Habana, con la profesora Clarita Roche.
Al mismo tiempo, la inquietud por la danza llevaba al joven artista a bailar en cabarés de La Habana y de otras ciudades cubanas. Llamado por Ramiro Guerra cuando en 1959 surge el Departamento de Danza Moderna del Teatro Nacional de Cuba, Eduardo  ingresa en la nueva experiencia. Por eso es bailarín fundador del Conjunto Nacional de Danza Moderna, conocido hoy como Danza Contemporánea de Cuba, en el que hizo roles protagónicos en Mulato, Mambí, Chacona, La rebambaramba, Medea y los negreros, Ceremonial de danza, Orfeo antillano...
Memorable aun hasta hoy fue su Oggún en 1960, en el ballet Suite yoruba, interpretación que ha quedado como referente antológico para la danza cubana y que fuera inmortalizado en el filme Historia de un ballet, de José Massip.
El maestro Rivero, luego, ya como creador, estrena en 1970 el dúo Okantomí («con todo mi amor», en lengua yoruba), del que los especialistas han señalado:
“Esta visión íntima, primitiva y elegante de la relación en la pareja humana, su sensualidad y economía de recursos físicos, logró impactar al público y a la crítica, y también se inscribiría entre los títulos imprescindibles de la danza moderna cubana.”
No se detiene Rivero y vuelve a impactar a la crítica y al público con  Súlkari, pero la obra desborda las pretensiones del joven coreógrafo, “al entregar esta fórmula estatuaria y sensual a tres parejas, de ahí que la obra marcó otro hito y aún pervive en el repertorio de Danza Contemporánea de Cuba y de otras compañías del país”. Así se van sumando éxitos coreográficos para Eduardo: Otansí, Tanagras, Zarabanda  
Dos momentos del Oggún de Rivero en un diploma
En 1988, dueño ya de una reputación sólida, primero como bailarín y después como coreógrafo, Rivero llega a Santiago de Cuba para una visita rápida e impartir clases, montar repertorio y asesorar un nuevo proyecto: Teatro de la Danza del Caribe.
Y no se fue más de la cálida urbe santiaguera que abrió su corazón para acoger un nuevo hijo. Y este, agradecido, en reciprocidad le ofrendó a la ciudad el suyo y la excelencia de su danza, mediante obras incorporadas al repertorio de la Cía., agrupación para la que entonces creó piezas antológicas: Destellos, Tributo, Trío… y la superproducción Lambarena, quizás su último trabajo en grande.   
La influencia de Rivero en la danza traspasó la frontera nacional y se insertó en el Caribe, donde numerosas naciones conocieron la maestría y la pedagogía de una figura cumbre de la escena, proyectada así hacia diversos escenarios del mundo.
Reconocido profusamente en Cuba y fuera del país, Eduardo mostraba con orgullo la Distinción "Raúl Gómez García" y la Distinción "Por la Cultura Nacional", pero ninguno de estos galardones nominales superaba al que el artista consideraba el mayor homenaje que había recibido en su vida: el cariño fervoroso del pueblo santiaguero.
La dolencia, repentina, asolapada y traicionera, lo sorprende en una de las islas del Caribe donde impartía clases como parte de su rutina pedagógica, solo meses después de una entrevista en su hogar de la Avenida Victoriano Garzón, por sus 75 años, en la que expresó sentirse pleno de vida y deseoso de trabajar.
Regresó. Las fuerzas le dieron todavía para asistir a algunas representaciones de Teatro de la Danza del Caribe. Pero la enfermedad lo fue venciendo con rapidez, y apenas a 15 días de haber cumplido 76 años murió.   
Desde hace un año, este terruño que lo acogió como un hijo --y que él quiso entrañablemente-- no tiene físicamente a Rivero. Pero maestro al fin, el artista dejó su impronta, su leyenda, sus enseñanzas y una Compañía de excelencia… como para que nadie olvide jamás, y menos en Santiago de Cuba, a Eduardo Rivero Walker.