Segundo plano: el jolgorio. Tercer plano: el Morro
Santiago de Cuba,
julio 15.-
Santiago de Cuba dejó atrás la popular Trocha, el Paseo Martí, Santa Úrsula y
el reparto Sueño y se llevó el Carnaval a pasear sobre las olas del mar, en la
hermosa bahía de la ciudad.
El
viernes por la noche comenzó el Rumbón Acuático en las aguas interiores
aledañas a la Alameda Michelson; los fuegos artificiales imprimieron un resplandor inusual al mar,
mientras las embarcaciones engalanadas, maniobraban cerca del tradicional paseo
marítimo.
Auténticos
espectáculos artísticos tuvieron lugar ayer sobre cada nave, a modo de regalo
para los santiagueros que se reunieron a orillas de la bahía.
Y
ayer sábado, la mañana y la tarde sirvieron para el desfile de las
embarcaciones, a lo largo de los casi ocho kilómetros de rada, desde los
muelles de la Zona 2, cerca del Malecón, hasta el entorno de Punta Gorda, Cayo
Granma (antiguamente, Cayo Smith), La Socapa, Barrio Técnico, todo a los pies
del morro donde se levanta el Castillo San Pedro de la Roca, en la “boca” de la
bahía. Competencia al fin, las naves se agruparon en tres categorías: grandes,
medianas y las pequeñas, estas últimas pertenecientes a las bases de
pescadores; además, en cada embarcación se ubicaron entidades estatales y
organizaciones sociales.
Así,
en la categoría grande, el primer lugar fue para Cultura, el segundo para la
Central de Trabajadores de Cuba (CTC), que se agenció también el Premio de la
Popularidad, y el tercer puesto fue para los Comités de Defensa de la
Revolución (CDR), organización de vecinos en los barrios cubanos.
En
la categoría mediana, el primer puesto lo alcanzó la nave con la Federación de
Mujeres Cubanas (FMC); el segundo, la que llevó a la Unión de Jóvenes Comunistas
(UJC), y el tercero, la representativa de la Asociación de Combatientes de la
Revolución Cubana (ACRC).
En
el muelle de la Marina Marlin, en Punta Gorda, el jurado entregó los premios,
en una ceremonia encabezada por Lázaro Expósito Canto y Reynaldo García Zapata,
primer secretario del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) y
presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular (Gobernación),
respectivamente.
Heberto
Callart y Raúl Fornés Valenciano, primer secretario del Comité Municipal del
PCC y presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular (Alcaldía),
respectivamente; Soraida Lozano, vicepresidenta del Consejo de la
Administración Municipal (CAM), y Vilma Galano, directora municipal de Cultura,
también entregaron los galardones.
En
la categoría pequeña, que fue muy emotiva por el ingenio desplegado por los
pescadores santiagueros y sus familiares, el primer lugar fue para la lancha
Santa Marta; el segundo, para la Yindra Susana, y el tercero para Maicrismaye.
Dentro
de la bahía de Santiago de Cuba están emplazadas tres bases de botes de pesca y
cada una premió a sus embarcaciones mejor engalanadas: Base Cayo Granma: Santa
Marta, Yindra Susana y La Esperanza; Base Níspero: Rogluina, Zaida y Kari, y
Base Trocha (Los Cangrejitos): Maicrismaye, Verónica y Vlaming.
Libertad para Los Cinco piden desde la lancha Santa Marta
Mientras
acontecía el desfile y las premiaciones de las embarcaciones, en tierra grupos
musicales amenizaban el Carnaval Acuático’2012.
También
hubo un reconocimiento para la embarcación Consignataria 9, que sirvió a la
prensa para que esta suguiera las incidencias del Carnaval Acuático 2011. A
bordo de la nave, el segmento gastronómico corrió a cargo de personal del Club
Náutico de Santiago de Cuba: Odette Triana Marín, Freddy Clavel Jaime y
Francisco Escobedo, administrador.
La
lancha Consignataria 9 llevaba la
tripulación integrada por Isidro Mariño y Ramón Salazar, y en representación de
la Capitanía del Puerto, Yoelvis Ramírez.
domingo, 3 de junio de 2012
En Santiago de Cuba
se quedaron
EL ALMA Y EL “BUQUÉ”
DEL MEJOR RON DEL MUNDO
M.Sc. Miguel A.
Gaínza Chacón
Fotos: Del autor
SANTIAGO DE CUBA.- Hay un museo singular
en esta ciudad, en la calle San Basilio esquina a Carnicería: Ud. va, paga dos
pesos (MN), lo reciben con un buen trago de ron Añejo Santiago, y luego se
sumerge en una historia fascinante de siglo y medio, que explica cómo se hace
el mejor ron del mundo. Es decir: el santiaguero… el paradigma.
Antigua llenadora. Aún funciona.
Precisamente,
aquí: en la meca del ron más auténtico y más señorial, por estos días la gente celebra
a su manera cada quien, los 150 años de haber comenzado a producir una bebida,
que adecuadamente consumida da prestancia.
Con
sus dólares, los Bacardí se llevaron la marca. Pero en Santiago se quedaron el cerebro:
los maestros roneros, y el misterio rodeado de anécdotas: el influjo del Sol en
la ciudad, que a través de tejas traslúcidas en el techo, llega hasta el
corazón de las naves de añejamiento; el agua, la madera de los toneles, la
cercanía del mar, el estremecimiento de las estibas, al paso de los trenes, y
el “buqué” dado por los catadores.
Caldero original para la melaza de caña
Han
sido infructuosos, todos los intentos de reproducir la calidad del ron
santiaguero en otras zonas del Caribe. Para cualquier buen bebedor del mundo,
incluidos los de más alcurnia, está claro que lo que se hace en esta ciudad
portuaria y oriental de Cuba en materia de ron es simplemente una bendición:
agradable al paladar, hasta el aliento luego es una fragancia. Y eso solo se
logra aquí.
“A
quien Dios se lo dio, San Pedro que lo bendiga”, dijo un viejo trabajador de
las bodegas de añejamiento en Santiago de Cuba, cuando llegaba a su casa cerca
de la famosa Trocha del Carnaval.
“Esto
nació en esta ciudad y aquí se ha quedado. Es una manera única de hacerlo.
Nadie nos lo puede quitar.”
Llenadora, revisadora, etiquetadora... y funcionan.
Esa
historia precedente, la muestra el Museo del Ron, con exponentes en equipos,
instrumentos, diagramas, maquinaria de principio del siglo XX, fotos,
etiquetas, y vitrinas con todos los rones producidos en Santiago de Cuba.
Noel
Calafel, ya jubilado, fue un puntal en la “Hatuey”, por ser un maestro
cervecero de primera. Pero también conoce de rones y entre él y Carlos Edgar
Martínez Bueno, especialista principal del Museo abierto el 24 de junio de 1996
y ubicado en lo que fue la mansión de la familia Gómez Villasaña, recibimos una
guía excepcional en el recorrido por el local.
Construcción de toneles
Durante
20 meses la institución se mantuvo cerrada para acondicionarla mejor y
enriquecer el muestrario de exponentes. Hay ahora una nueva museografía al
alcance del público, desde diciembre de 2011.
El
visitante inicia su recorrido por seis salas dedicadas a la industria
azucarera, de donde sale la principal materia prima para hacer el ron ligero, y
siguen el proceso de fabricación, el trabajo de tonelería, las máquinas, la
sala de los fundadores del ron en Santiago de Cuba, donde se incluye a Facundo
Bacardí, fundador en 1862, a Castillo, Albuerne, Palau, Álvarez Cans… También
muestran la etapa a partir del triunfo de la Revolución, desde la
nacionalización, con las tres principales empresas productoras: Cuba Ron
(incluido el Havana Club Internacional), EMBER y Tecnoazúcar.
Bodegas de añejamiento
“Tenemos previsto dos salas más: una para los
maestros roneros, que son siete en Cuba, tres de aquí que se mantienen en
Santiago de Cuba, aunque se prepara una mujer en Villa Clara, y la otra sala,
que será una réplica de la nave de añejamiento Don Pancho.
“Conferencias,
intercambios, narraciones estarán a cargo, indistintamente, de José Navarro
Campa, maestro de maestros y responsable del Havana Club; Tranquilino Palencia,
del Ron Santiago de Cuba, y Julio Allán Rial, que es el más joven.”
El
museo funciona de lunes a sábado, de las 09:00 horas a las 17:00 horas.
Etiquetas diversas
Un
enorme caldero, original, para la melaza; el vínculo del negro con el
aguardiente, el catador y la evaluación sensorial, el aroma, el sabor y el
color; los principales ingenios en la jurisdicción de Santiago de Cuba, la
diferencia entre alcohol y aguardiente, la incidencia del roble blanco en el
añejamiento, máquinas de inicio del XX, que gracias al empeño y la gestión del
colectivo del museo, incluso aún funcionan.
Maqueta de naves de añejamiento y parte de la industria
También
hay muestras de rones especiales por encargo y otros que ya no se fabrican:
Matusalem, Caribbean Club… y un extintor de la destilería, colección de
etiquetas, desde la más antigua hasta la actual; relación de fundadores y
comerciantes, maquetas de la Ronera Santiago (Ron Caney) y de la Matusalén, los
Premios obtenidos en certámenes nacionales e internacionales…
El
extintor de grandes ruedas, es admirado por los visitantes. En su momento ayudó
a sofocar un incendio y evitó que desapareciera el populoso barrio de San
Pedrito, aledaño a la destilería.
Los
lunes, de las 10:00 horas hasta el mediodía, en el patio de la institución se
desarrolla la peña cultural del grupo vocal femenino Vidas, único que le ha
dedicado un tema al ron.
Rita
González Jiménez, la guía; Coralia Hechavarría Noa, técnica de museo, y Ervio
Chaín Pérez, auxiliar, integran con Carlos el colectivo del Museo del Ron. .
Pequeña muestra de rones
Y
como museo al fin, el del ron en Santiago de Cuba va aumentado poco a poco sus
exponentes, que cobran cada día un valor excepcional pues reflejan el quehacer
de una industria que lleva consigo el acervo cultural de la ciudad. Porque el
ron santiaguero es parte indisoluble de la cultura cubana y santiaguera.
PERSONALIDADES MÁS
IMPORTANTES EN EL
DESARROLLO DE LA
INDUSTRIA RONERA CUBANA
. Y principalmente en Santiago de Cuba
Facundo
Bacardí Massó, Facundo Bacardí Moreau, Juan Bautista de la Torre, Humberto Corona,
Mariano Lavigne, Ramón Lozada,
José
Albuerne Carreño, Pedro Palau, Eduardo Ibarra, Arturo García, César Vega,
Roberto Cuco Trompeta…
Y quienes aún ofrecen sus conocimientos en la primacía
mundial del ron cubano:
José
Pablo Navarro Campa, Tranquilino Palencia Estruch y Julio Enrique Allán Rial.
REFLEXIONES QUE SON
COMO UN LIBRO
Una botella de Havana Club con mil botellas
“La gente dice que en Santiago de Cuba tenemos
un secreto para fabricar el ron, y no es verdad. Aquí lo que hay es un método,
un estilo de trabajo que nos permite producirlo siempre con la misma calidad:
la mejor.” Humberto Corona
“En Santiago de Cuba el ron deja de ser una
mercancía. Aunque lo es, es aquí donde el ron se transforma en una expresión de
cultura y tradición, en su fase productora y posterior a esta. Y este ron, esta
cultura que nace en Santiago, se ha ido trasladando a otras fábricas del país.
No ahora en la Revolución sino desde los años 40 y 50 del pasado siglo.” José Pablo Navarro, primer maestro ronero
de la Corporación Cuba Ron